Álvaro Grande toca en su balcón y sus vecinos celebran este sábado una fiesta temática inspirada en México

Si cambiara Springfield por Ciudad Real, habría muchas papeletas de que Lisa Simpson se mudara a la calle Paz donde un saxofón alegra cada mediodía la existencia en confinamiento de unos residentes que ya hasta hacen fiestas temáticas que determinan los ritmos a bailar, la decoración y el menú de la jornada.
Para este sábado de sexta semana aislados en casa, pero conectados a través de los balcones con unos vecinos que hasta no hace mucho, en bastantes casos, eran unos desconocidos, el ‘Conciertazo de la Una’ del saxofonista Álvaro Grande propició una fiesta vecinal con México como inspiración.

Ya lo hicieron con Italia la semana pasada y la harán centrada en la región castellano-manchega el próximo sábado. La idea fue de la madre de Álvaro, el chaval de tres añitos que vive en el piso de debajo de Grande, al que le conceden muchos de sus deseos y hasta le han nombrado ‘alcaldillo’, si no de toda la calle Paz, al menos del tramo más próximo en su conexión con Pedrera Baja.
Su madre ha preparado quesadillas para comer y recreado en el balcón una cantina mariachi con globos blancos, rojos y verdes y banderas mexicanas dibujadas con lápices de colores, mientras que el vecino de al lado repondrá fuerzas con pollo al chile y los del ático de enfrente, también con láminas de dibujos y globos, degustarán pimientos rellenos con carne, queso y jalapeños.

Por su parte, a Rosa, que cumple años, le espera caldereta y una tarta con 22 velas. Un ramo de flores y un vídeo de todos sus amigos y familia ha recibido de presentes, así como el ‘Cumpleaños feliz’ de sus vecinos al que, por si fuera poco y a petición de Alvarito, se le sumó un ‘Porque es una chica excelente’.

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Cuando se vaya a echar la siesta Álvaro, algún que otro tequila y margarita caerá, aseguran los vecinos de una calle transformada a nivel anímico por el efecto de un saxofón que, a las 13 horas, dice ‘adiós tristeza’ y trata de levantar el ánimo a los confinados.

‘Sex bom’, de Tom Jones, y Coldplay sonaron este sábado en el recital de Grande, que también puso a bailar y cantar a sus vecinos con una amena versión del ‘Bella Ciao’. En su casa, junto a Juan Carlos Merino, este sábado comen pollo crujiente con guarnición de arroz y salsa picante y Carlota de limón de postre.

La “cobertura de la fiesta temática” no suele llegar a los residentes de bloques más alejados, pero sí la música que aplauden de forma animada. “Tenemos ya la hora cogida y salimos a los balcones” con un recital “que nos anima un rato”, aseguran dos vecinas de pisos más distantes al de Grande de la calle Paz, que se suman a disfrutar de esta propuesta ante el hastío del confinamiento, al igual que lo hacen en Pedrera Baja, así como los viandantes que se alegran de esta muestra cultural de optimismo y hasta siguen el ritmo de las canciones al ir a la compra o pasear al perro.

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